jueves, mayo 28

Mi papá conducia un mustang

Odio la manera en que muestras, calladamente, tu desgano. Como te llevas las manos a la cara y frotas con fuerza tus palmas contra el rostro de manera poco natural.
Odio los sonidos que hace tu enojo, tan obsoletos y tan indolentes.
Odio cuando enjuagas tu dentadura con el néctar oscuro de azúcar, único vicio de tu existencia.
Odio cuando dejas mis palabras en el aire, cuando las guardas sólo para ti y las destruyes después en tu memoria.
Pero frente a todo, lo que más odio es no querer abandonarte ni un segundo y desear caminar a tu lado aunque los dos vayamos rumbo al silencio sepulcral.

miércoles, mayo 27

Y que quede claro




Sí, yo también los amooooo! Con la fuerza de los mares y con el ímpetu del viento, en la distancia y en el tiempo, de una forma sobrehumana.
Una persona maravillosa en mi vida (Juana), llamó a otra (Banzi) ahhh, y Carlo se coló en el paquete.


sábado, mayo 23

Novedades

Ayer me marcó Miguel sólo para contarme (re- mala leche) que la gorda tenia de nickname una frase que yo puse hace tiempo en mi blog. Le pregunté que si todavía le hablaba o por qué tenia ese dato. Me dijo que la tenia bloqueada, que ella no podía verlo a él pero él a ella sí. Qué patético, pensé.
Lo único que atiné a decir fue que como tenemos las mismas influencias literarias y musicales, las coincidencias entre nosotras abundaban (ja!). Creo que también dije: pobrecita.
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Cuando presenté mi proyecto para el seminario de Literatura, Elba me dijo que esperaba que lo considerara para mi tema de tesis! Tssss, no sé, creo que volveré a escuchar a mi padre decir: ¿otra vez un gay? Pero no me importa, te amo Villaurrutia! (qué bueno que no dije eso en la etspo)
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El martes festejamos (sé que eso no debería festejarse pero así somos de atascados) el cumpleaños número veintiniversdfas del abuelo, osea del Ed. Dos botellas de vodka, harta caguama, tonayan, gelatina sorpresa, carne asada, cigarros varios y el dj Jabel amenizaron la velada.
El saldo: en contra. La casa perdió. Perdió una inquilina porque entendí que mis amigos verdaderos nunca podrán ser felices en esa casa. Sí, señores. Me mudo. Lo más loco es a donde. La casa de Ale se convertirá en La casa de las Ales. Y sí, ya encontraremos un rincón exacto y eterno para reflejarnos, cómo dice Villaurrutia.

viernes, mayo 8

Máximas de mi hermano(III)

Estaba haciendo el corte de caja del negocio de mis papás. Cada que llegaba a una cifra cerrada, la decía en voz alta para que la escucharan madre y mi hermano.
-1900, 1950, 2000... no, me volví a equivocar!-
-Ay, Alejandra, qué bueno que sabes cocinar...

domingo, mayo 3

Se está sientiendo rara de verse enamorada...

Aunque si nada de mi interior te altera,
todo, fuera de mí te transfigura.
J.T. Bodet.

Que complejo me parece el encuentro de dos seres.
Tan extremo y también tan fugaz. El choque brutal de dos distintas temperaturas, de un par de pulsos marcando destiempo. Desorbitados, incontenidos, impulsos que comienzan en un lugar tan íntimo, tan común, tan inherente y terminan lejos, tan lejos como es posible la distancia de dos cuerpos opuestos.
La sensación de lo ajeno convirtiéndose en propio, la sutileza de este delicado movimiento me convence a diario de que el amor es el único sentimiento que no se devalúa.

miércoles, abril 29

un poco de certezas en la mano derecha

Antes creía que hablando de ti, contando una y otra vez todas tus anécdotas, lograría entenderte.
Ahora, aunque no creo haberte entendido jamás, mi boca ya no me alcanza para repetir tu nombre.
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Estuve rogando porque se suspendieran las clases antes de tener que presentar mi proyecto para seminario de literatura mexicana: mi deseo se cumplió y mi casa se llenó de amor.
Planeamos la fiesta de la influenza. Ale y yo sólo queríamos salir corriendo a comprar comida y alcohol.
Fue una tremenda fiesta con vodka, sólo mis mejores estaban ahí. Juana, Ale, Nut, Ed, Andi. Todos muy borrachos y muy pachecos (Nut casi muere por andar atizándole). Terminamos tarde, yo ya traía el foco muy fundido.
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Cuando desperté la casa seguía llena. Nut y yo en mi cuarto, Lucy y Uge en el suyo, Pollo en la camita que le hice en el pasillo y Ale en la cama de pollo. Todavía cotorreamos toda la mañana. Nut y yo fuimos a comer al santo. Andábamos muy insolentes por las calles, entre compartiendo saliva e ignorando los cubrebocas. Después de comer fuimos a la presa, caminamos toda la tarde mientras le contaba toda mi vida. Descubrí que es un sujeto maravilloso y recordé mi plática mañanera con Pollo y Ale.
Pollo decía que todos nos convertiríamos en zombies y que él tendría que matarnos. En realidad parecía un poco asustado. Ale y yo coincidíamos en que la vida no es más que una carrera hacia la muerte y que la cercanía de ésta no debería incomodarnos. Lo único que yo creía verdaderamente cierto es que este seria un gran momento para morir, justo cuando siento que la vida ya no me debe nada.